
Hoy he descubierto la existencia de una interesante organización llamada “The Offline Club”.
Nacida en Ámsterdam, esta iniciativa, como se desprende del nombre, tiene por objeto congregar a personas con el deseo de desconectarse de la tecnología, sociabilizar y realizar actividades recreativas que no impliquen usar una pantalla.
Dado el éxito conseguido, el movimiento ya se ha extendido a otras ciudades del mundo como París, Londres y Barcelona.
De no haber versiones locales de este proyecto, también existe la posibilidad de postular y crear tu propia “sede”.
Este tipo de iniciativas, así como el movimiento (algo hipster, hay que decirlo) de jóvenes estadounidenses que han abandonado los smartphones en favor de flip-phones o teléfonos de “tapita”, demuestra de forma categórica que hay muchas personas, tanto jóvenes como adultas, hartas del estilo de vida contemporáneo, hipertecnologizado y con sus magras secuelas psicológicas.
Tienen más de 500.000 seguidores en su Instagram (oh, la ironía) y puede encontrarse más info en https://www.theoffline-club.com/
¡Ojalá se extienda prontamente a ciudades de todo el mundo, incluyendo Santiago y regiones! Y si no, que al menos sirva de inspiración a alguien para realizar una iniciativa similar.