El otro día leía un post de un sujeto que reivindicaba lo necesario de crear un blog, y lo desaconsejable de eliminar después —cuando uno ya no los quisiera— todo vestigio de ellos.
Creo que si recibiera una luca por cada vez que he creado un blog nuevo, desde mis tiernos 14 años, sería Leonardo Farkas. Si tuviera que soltar una luca por cada vez que he dejado uno tirado, terminaría asaltando por pasta debajo de un puente.
Por cierto, dicen que 528 mil pandas mueren de sed cada vez que uno le envía un prompt a ChatGPT. ¿Cuántos lo harán por mi propia irresponsabilidad?