La hipotenusa

Nunca me falta la sonrisa al ver en las calles esos clásicos graffitis pseudointelectuales —muchos legados desde el estallido delincuencial—, con mensajes tipo “apaga la tele”.

También podrían poner, no sé, “apaga la radio” o “desconecta el fax”.

Luego, podrían sacarle una foto a su obra y subirla al “insta”, Tik-Tok o plataforma de turno, y tuitearlo con algún hasthag ondero; entonces seguir pegados a sus teléfonos y redes sociales. Para que ardan.

¡Porque Dios sabe que nada es más importante que ardan (incluso más que las mismas iglesias) las redes sociales!